¡Que boas son as naiciñas!
Por Luis Toxo, publicado en "El Correo Gallego"
Por Luis Toxo, publicado en "El Correo Gallego"Si pudieramos hacer una gráfica al respecto existe un punto en la curva de "capacidad de convencimiento" que hace ineficiente del todo insistir en convencer a alguien de algo. Simplemente dejas de intentarlo porque estás perdiendo tiempo que podrías invertir de una manera más exitosa, y en donde realmente sí puedes sacar algo en limpio en base al esfuerzo invertido.
Cuando van pasando los años esta capacidad de desenganche, esa capacidad de dejar de intentar algo que no vale la pena se vuelve más robusta, más ágil y más certera. Lo detectas cuanto antes y lo haces con rotundidad. Esto determina tu capacidad de reorientar tus prioridades con la velocidad suficiente como para empezar a acertar lo antes posible y sufrir el menor desgaste necesario. Es normal.
Para eso se necesita capacidad de autoevaluación, por lo tanto de autocrítica, y seguramente entonces una cierta capacidad de abstracción para poder verse a uno mismo desde fuera. Ayuda mucho, y en gran medida puede ser el desencadenante, el percibir señales externas que dan cuenta de que en algún momento es posible que las cosas no vayan bien. Ese es el momento de parar, mirar alrededor, y preguntarse qué está pasando.
En un contexto de libertad las personas reciben siempre el impacto de sus actos y sus palabras, para bien o para mal, por lo tanto, si en su cálculo de eficiencia las personas que te rodean no consideran que el tiempo invertido en ti es rentable (rentabilidad tangible o intangible desde luego), es muy posible que se desenganchen y floten a otros espacios. Hacen tus mismos cálculos y toman tus mismas decisiones. A menos que te creas un ente superior a los demás te darás cuenta rapidamente de que es así. Si la libertad es el contexto en el que todos navegan, ya no vale el ordeno y mando para lograr que algunas personas sigan flotando a tu alrededor. Depende más bien entonces de tu capacidad de atracción para que sigas dando positivo en sus cálculos de rentabilidad.
He podido ver de un tiempo a esta parte a determinados responsables públicos rogar encarecidamente, y sin añadir nada nás, que se les dé un margen de confianza, abroncar públicamente a ciudadanos por no darles la razón o esforzarse de una manera sobrehumana por hacerse comprender en foros, a priori, poco receptivos a sus tesis.
Mi recomendación de ahora en adelante sería que los que entre sus funciones está la de convencer a los demás, con sus actos y palabras, se den cuenta de que hay gente que nunca les va a dar la razón por muy buenos argumentos que tengan, con todo lo que ello implica, y que si los demás no les dan la razón no son culpables de ello porque la libertad de conciencia no es un privilegio y lo que vale, si vale, para convencer, no son las broncas sino los argumentos.
Seleccionar y asumir, dos cosas que se pueden hacer en un mundo intrinsecamente injusto como este, en un dilatado proceso de maduración que se interrumpe cuando uno muere.
Miguel N.
Por Luis Toxo, publicado no Xornal de Galicia Dona Avelina, licenciada en ciencias políticas e mais en Dereito, de 55 anos, casada con don Cosme, médico de familia, nai de tres fillos, é unha marabillosa cociñeira por afección e convicción. Casou nada máis rematar os seus estudos e quedouse á fronte da súa casa porque quixo e lle petou. Tivo –porque quixo tamén– un fillo tras outro e renunciou con xenerosidade de nai a exercer a profesión que lle gustaba, e para a que estaba dabondo preparada.Escrito por José Yoldi, publicado en "El País".
Absuelto un ex juez y senador del PP que tras separarse reventó la cerradura del domicilio familiar
¿Por qué vas a pedir las llaves a tu pareja para llevarte los libros y la ropa de la casa en la que ya no vives si en tu condición de juez de lo penal puedes llamar a dos cerrajeros en día festivo, hacerte acompañar de policías de paisano y reventar las cerraduras del domicilio y del despacho profesional de tu compañera?
Fue un 15 de agosto, fiesta en toda España. El entonces juez de Castellón Manuel Altava se acababa de separar después de más de cuatro años de convivencia y su mujer se había quedado en el domicilio conyugal. Aprovechando que ésta había ido a Benicàssim de vacaciones con los dos hijos de ambos, el juez se personó en la casa con los cerrajeros, varios policías de paisano, tres transportistas para acarrear los enseres y un camión de mudanzas y se apoderó de 70 cajas de libros, además de cuadros, estanterías, mesa y silla de despacho, ordenadores, impresoras y todos los efectos que consideró suyos. Una vecina, alarmada por las tentativas de reventar la cerradura, avisó a la policía municipal y a la ya ex, que regresó de la playa y todavía tuvo tiempo de oponerse a lo que calificó de "expolio" y de discutir sobre la propiedad de unos discos y unas plumas.

La política pop se referiría, así, a esa gestión cosmética y esponjosa de lo público, al hecho de que la imagen y la mercadotecnia se hayan convertido en fines en sí mismos más allá del conveniente y firme gobierno de la polis. Y es que en demasiadas ocasiones la impresión que algunos tenemos es la de una clase política presente que actúa tomando decisiones siempre de perfil, que hace política a salto de mata, improvisando nuevas estrategias dictadas solamente por sus asesores de imagen que se imaginan cómo componer un escaparate cada vez más aparente pero con menos contenido, pensando sobre todo en cierto marketing efectista para ofrecer a los titulares de un telediario más que en la coherencia y fidelidad debida a un proyecto político y a sus valores y principios.
“ Cuando interesan más los escarceos sexuales del primer ministro italiano que los problemas reales de la ciudadanía, y cuando los políticos conocen mejor el mundo del marketing que los conceptos que rigen a las polis, algo falla”. Quizás esta impresión de política pop o blanda tenga mucho que ver con que determinada generación fuerte de grandes políticos no ha tenido un relevo continuador, decoroso, digno. El elevado perfil político e intelectual, estilo e impronta- siendo conscientes aquí de sus habilidades y aciertos, pero también de sus desatinos- de gente como Willy Brandt, Miterrand, Aldo Moro, Suárez, Felipe González o Alfonso Guerra... no ha sido revalidado por las subsiguientes generaciones políticas, atrincherados estos entre los flashes de sus sobre-expuestas y cantarinas esposas mediáticas, de las bodas televisadas y de portada del Hola! de sus hijas y de esas orgías romanas, cutres y rancias con adolescentes y peluquines, más propias de un Sálvame de Luxe! de esos que del bagaje solvente de cualquier mínimo estadista aficionado o, como se decía antes, peyorativamente(que diría Rosa Díez) "de provincias".
La regeneración y el refresco de ideas e ideales apenas ha existido, y realmente no se ha elaborado ni articulado un proyecto político e ideológico de altura, vigoroso y significativo, más allá de la inercia coyuntural del mercadeo político y su rutina y de una ausencia palmaria de referentes intelectuales consistentes entre nuestros modernísimos y bien vestidos políticos.
Naturalmente se entiende que el acto comunicativo de un político en una sociedad capitaneada por los medios de comunicación de masas también tiene que ver, y bastante, con cosas como el color de la corbata del candidato, el arte de manejar las manos en el debate televisivo o los paseos(para lucirse en el telediario de las 15:00 horas) por el mercado de abastos dos semanas antes de las elecciones luciendo sonrisa perfecta con fundas nuevas y blanquísimas mientras se le acaricia el lomo a un niño que va en sillita de ruedas. Ya Aristóteles escribía hace muchos años sobre la importancia que en el buen político tenía el manejo de los gestos y la dosificación de sonrisas para causar esa sensación de honestidad, empatía y bondad entre el pueblo llano.
Y todo esto no sería ni digno de mención si no fuese porque en demasiadas ocasiones apenas parece que exista nada más detrás de esta postiza máscara de muchos de nuestros políticos, o esa es la nebulosa percepción que se tiene- tanto de tirios como de troyanos- al poder observar y escuchar in situ a parte de esta clase política actual que rige nuestros destinos, que es mayormente de desconsuelo y abatimiento, a la par que nos sirve de explicación fundamentada sobre la desafección y apatía que una gran parte de la ciudadanía siente con respecto a nuestra clase política: discursos blandos, trufados de apenas elaboradas consignas; homilías reiterativas y nada estimulantes; una retórica poco persuasiva, estereotipada hasta límites sonrojantes...
La política pop parece buscar “someter al enemigo sin combatientes y sin combate”, con unos proyectos políticos- y los valores y principios que los sustentan- reversibles y tibios, inestables... y con unos profesionales de la política volcados únicamente en ofrecer una imagen amable y benévola a sus posibles y futuros consumidores.
Dicen los que saben de esto que el detonante del paso de la Democracia a la Teledemocracia, del contenido al continente, de la sustancia a lo etéreo, fue aquel primer debate televisivo entre Nixon y Kennedy y que esa imagen proyectada de un Nixon apesadumbrado, mayor y poco atractivo frente a un agraciado y joven John F. y los resultados y análisis posteriores del encuentro televisivo cambiaron para siempre la forma de pensar y presentar la política, adaptándose para ello a los vaporosos parámetros que la sociedad de comunicación de masas y consumo exigía.
Así que bienvenidos al liviano, polícromo y efervescente universo de la política pop, amig@s mí@s!!!. Y acordaros de consumir mucho y mal, aunque no lo necesitéis y seáis más marxistas que Chomsky y Rosa de Luxemburgo juntos.
Saludos de Jim.
El militar José Fortes (Pontevedra, 1934), fue uno de los 14 miembros de la Unión Militar Democrática (UMD) condecorados la semana pasada con la Cruz del Mérito Militar y el Mérito Aeronáutico por la ministra de Defensa, Carme Chacón. La ya extinta UMD fue una organización clandestina creada en 1974 que, en plena Transición, luchó por la restauración de la democracia. El régimen erradicó la entidad de raíz, encarcelando a muchos de sus asociados, que por fin han obtenido un reconocimiento público oficial. Fortes, licenciado en Historia, sostiene que la UMD ayudó a que hoy en día en España exista “un Ejército constitucional”.

RAS

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